El promedio se ubicó en 46,3 kilos por habitante al año, casi 5 kilos menos que en 2025. La menor faena y la reducción de la oferta en el mercado interno aparecen como las principales causas.
El consumo de carne vacuna en Argentina cayó a 46,3 kilos por persona al año en julio de 2026, el nivel más bajo registrado en más de dos décadas, según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
La cifra representa una disminución de casi 5 kilos por habitante respecto de 2025. El retroceso está relacionado principalmente con una menor faena de ganado y, como consecuencia, una reducción de la carne disponible para el mercado interno.
Entre enero y julio se faenaron 7,09 millones de cabezas, un 9,8% menos que durante el mismo período del año pasado. En esos siete meses se destinaron al mercado interno aproximadamente 1,202 millones de toneladas, lo que significó una caída interanual del 12%.
Mientras disminuyó la disponibilidad para el consumo local, las exportaciones continuaron creciendo. En los primeros siete meses de 2026 Argentina exportó 487.200 toneladas de carne vacuna, un 8,8% más que en igual período de 2025.
En junio, las ventas externas generaron USD 427,8 millones, con un crecimiento interanual del 40,4% y un precio promedio de USD 7.880 por tonelada.
Estados Unidos fue uno de los mercados que impulsó ese crecimiento. Durante el primer semestre adquirió 54.150 toneladas de carne argentina, un 193,9% más que en el mismo período del año anterior.
El informe señala que la caída del consumo interno no está explicada solamente por el aumento de las exportaciones, sino principalmente por la menor cantidad de ganado faenado y la consecuente reducción de la oferta disponible para los consumidores argentinos.